
Me acompañaste hasta el aeropuerto, comimos algo y bebimos café... sabía que en pocos minutos ya no estarías más a mi lado... no era miedo... simplemente habíamos viajado juntos y vivido tantas cosas a través de 5 años, que sentía ya el inicio de algo distinto: juntos pero esta vez ya no estarías más... no lo viste, pero cuando crucé esa última puerta salieron unas lagrimas quizá de nostálgia, incertidumbre... o quizá hasta de liberación...